Mi vida

Los primeros años vacilantes

Todo empezó a mediados del 1973. El sitio fue el centro de maternidad de la ciudad Nässjö, y tenía prisas de salir al mundo. Mi hermano mayor, que tenía tres años (esta diferencia por cierto se ha quedado al pasar los años) era de la opinión de que deberían tirarme a la basura. Por suerte mis padres tenían otros planes. Pasamos los primeros años de mi vida en la calle Liljevägen 13 en Forserum.

Mis abuelos

Solíamos ir la mayoría de los fines de semana a ver a los abuelos de mi madre en Vartofta-Åsaka o a los abuelos de mi padre en Rogberga. Cada sitio tenía sus ventajas. El abuelo de mi padre era sacristán y solíamos jugar en el local de la parroquia. La abuela era una gran cocinera y sus coles rellenas (con confitura de arándanos rojos y mucha mantequilla fundida) estaban de categoría. De vez en cuando íbamos a Tenhult para hacer compras en Konsum y entonces nos solía comprar algún dulce. El abuelo tenía un Volvo Amazon, un coche fantástico con una manta original en el maletero. Por desgracia, dejó el Volvo Amazon en el concesionario al comprar un nuevo Volvo 360.

Los abuelos de mi madre tenían una granja con un trozo de bosque y cuando iba a cazar mi padre solíamos ir con él. Bonnie (nuestro perro) se hacía el perro de caza pero con poco éxito. La abuela se murió demasiado temprano, cuando yo tenía seis o siete años. Mi abuelo era un hombre muy fuerte y solíamos luchar con el. Su Nilsson doble (un truco solo conocido por nosotros) era más de lo que podíamos aguantar. Más adelante hacíamos excursiones a Mösseberg y el museo de vehículos blindados en Axvall. Nos levantábamos temprano por la mañana y desayunábamos gachas y pan integral hecho por mi abuelo.

La calle Cirkelgatan 28

A los siete años nos trasladamos a la calle Cirkelgatan 28. La casa había pertenecido a una señora mayor y estaba situada en una gran parcela llena de bosque maduro. Los años siguiente con la reforma de la casa, el corte del bosque y la construcción del garaje fue una aventura continua. Me acuerdo de cuando Herbert (con su peón Albert) entró en la cocina, puso la palanqueta en un umbral y dijo 'Bueno, empecemos'. O cuando me quedé colgado pies arriba en la escalera sobre la entrada del garaje (que ya no existe). Y mis conocimientos de construcción eran impresionantes, a esa edad podía distinguir cualquier tipo de clavo a 10 metros de distancia. Una vez construí una cabaña y encerré en él a uno de los hermanos Augustsson, uno de los alumnos de mi madre (que tenía varios años más que yo y que inspiraba mucho miedo, aunque en la realidad era un buen chico).

En los veranos nos bañábamos en la piscina de Danielsson - nuestro vecinos se llamaban así. En su tiempo, Danielsson había sido el jefe municipal más joven de Suecia. Años más tarde se descubrió una apropiación ilegal y le habrían metido a Danielsson en la cárcel, si ya no estuviera viejo y enfermo. Se murió después de algunos años y ahora tenemos nuevos vecinos a los que les gusta trabajar con motosierra en días como el de San Juan por ejemplo. Pero Danielsson también está relacionado con otra memoria, la distribución de jarra de miel en Nochebuena. Mi hermano y yo teníamos pánico antes de hacer eso todos los años (especialmente ante la visita a la señora Danielsson que nunca dejaba de hablar), pero supongo que por lo menos alegrábamos el día de alguna gente.

Yo mismo con nuestro perro, Bonnie

Yo mismo con nuestro perro, Bonnie

Hicimos varios estupendos viajes de vacaciones. Uno de los que más me acuerdo fue a Dinamarca y a LEGOlandia. Mi hermano y yo estábamos muy nerviosos ante el examen para sacar el carné de conducir en los coches de LEGO, porque habíamos oído que si infringíamos algún reglamento de tráfico te llamaban desde la torre de vigilancia y te darían una buena bronca en danés delante de tus padres decepcionados. De todas formas, el examen fue bien, y con una sonrisa maliciosa pudimos comprobar que efectivamente les dieron una paliza a algunos locos del volante.

Jugaba mucho como niño. En esa época no existían cosas como la Playstation y películas de vídeo, y por eso solía estar fuera de casa haciendo algo o jugando dentro de casa con mi Lego. Y jugaba mucho (y sigo disfrutando jugando).

El edificio de la ONU, construido por mi hermano y yo

El edificio de la ONU, construido por mi hermano y yo

Los ordenadores

Cuando tenía aproximadamente 7 años compramos nuestro primer ordenador para casa, un VIC-20 con una memoria del tamaño increíble de 8KB RAM. Los límites de lo que se podía hacer eran bastantes y el ordenador nunca fue un gran éxito. Algún año más tarde lo cambiamos por un C64, este ordenador clásico (mira mi sección de juegos para el C64). Ya se mostró que mi hermano tenía un gran talento para programar estas máquinas. Yo estaba contento jugando y coleccionado juegos. En esa época la escena del C64 era muy importante, y varios de los grupos suecos tenían mucha fama en el mundo (Triad, Northstar, WCC). Naturalmente tenía mi propio nombre (Goblin) y un grupo (Goblin Crew). Los únicos restos de esta época son un montón de casetes, cartas y también una carta al director publicada en la revista sueca DatorMagazin (en la que critiqué un artículo escrito por Pekka Hedqvist).

Vía un C128 nos quedamos con un Amiga 500 y Goblin Crew cambió su nombre por Alligata (en realidad un nombre bastante estúpido, porque había un productor inglés de videojuegos con el mismo nombre). Durante este periodo estaba bastante activo como swapper y tenía una gran colección de juegos. También estuve una temporada trabajando con foros BBS, pero lo único que conseguí fue facturas de teléfono bastante elevadas.

Los ciclomotores

Algún año antes de cumplir los 15 años, me compré mi primer ciclomotor, un Crescent Compact de dos cambios. Lo tenía en casa del abuelo de mi madre y cada vez que íbamos a visitarle estábamos horas y horas en el ciclomotor. Mi segundo ciclomotor también era de la marca Crescent Compact y lo compré en Kaxholmen. Tenía un motor de cuatro cambios y creo que era uno de los pocos de tenerlo. Pero su pintura estaba muy gastada, así que lo decapé y lo hice pintar en una bonita pintura azul metalizada. Ese ciclomotor hizo muchísimos kilómetros en y fuera de Forserum.

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